sábado, 13 de septiembre de 2014

LOS CACHORROS PIDEN PASO


                              Aboubakar y Njie celebran uno de los cuatro goles que endosaron a C.Marfil

El ser humano, por desgracia, corre el riesgo de caer en la rutina. Instalado entre promesas de una vida mejor, van pasando los días y nada cambia. Hasta que llega un momento en el que tienes que decidir: conformarte con mantener ese estilo de vida que encadena decepciones una tras otra o, por contra, rebelarte contra ti mismo y buscar nuevos caminos.

Todavía con el sabor del pasado Mundial clavado en el paladar, se nos ha venido encima, como un soplo de aire fresco, la fase de clasificación para la Copa de África que arrancará el próximo enero en Marruecos. Esta fase de clasificación viene marcada por dos aspectos clave: la movilidad geográfica que han sufrido Guinea Conakry y Sierra Leona por el brote de Ébola que ha estallado en esos países y la renovación que han experimentado algunas selecciones hartas de promesas de una vida mejor. Para empezar, los dos futbolistas africanos con mayor trayectoria a nivel internacional en la historia, han decidido apartarse. Tanto Samuel Eto'o como Didier Drogba han dejado paso a las nuevas generaciones, a nuevos cachorros hambrientos.

Para estar en Copa de África, las selecciones han tenido que pasar dos fases clasificatorias y ahora se ven encuadradas en siete grupos de cuatro. Los dos primeros y el mejor tercero de los siete grupos acompñarán a Los Leones del Atlas en la gran fiesta del fútbol africano.Este baile de enfrentamientos repartidos por todo el Continente Negro suopnen para el pueblo africano una gran fiesta.

Ante la imposibilidad de desgranar por escrito esta doble jornada (28 partidos) me voy a centrar en la metamorfosis que ha experimentado un equipo que parecía abocado al abismo. Un doble campeón de África y Oro olímpico a principios del siglo XXI venido a menos.

CAMERÚN ha sido, sin duda, la gran sensación de este arranque de fase clasificatoria. El seleccionador Volker Finke, sorprendentemente mantenido en el banquillo a pesar del esperpéntico Mundial del equipo, ha sacado la fregona y ha hecho limpieza a fondo. Motín de los jugadores antes de viajar a Brasil, equipo desorganizado en el terreno de juego e, incluso, peleas entre compañeros. Un bochorno nacional sin precedentes. Llegó la hora de rebelarse contra lo establecido; era el momento de hacer un cambio radical. Los retirados Webó y Eto'o, el sancionado Song y los señalados Chedjou, Makoun, Itandje o Assou Ekotto no están en la concentración de Los Leones Indomables. Pilares fundamentales en los últimos años que  no siguen. Rutina con promesas de una vida mejor que no llegaba.

Ahora los héroes nacionales son otros. Cachorros con hambre de éxito que han devuelta la ilusión al pueblo camerunés. Empezaron los Leones Indomables con victoria en territorio comanche, RD Congo. Lubumbashi, terreno siempre complicado para los países de África central, tuvo que rendirse a esta nueva Camerun después del 0a2 inapelable. A los tres días, un test de altura. El equipo de Finke recibía a Costa de Marfil en el imponente estadio de Youndé. La primera gran prueba para estos cachorros. Ondoa, el joven portero juvenil del Barcelona se ha hecho dueño de la portería. Después de sus recientes grandes actuaciones con la selección sub20, ha cogido la responsabilidad con los mayores. Bony, Gervinho y Doumbia acabaron desesperados por las grandes intervenciones del felino guardameta de sólo 18 años. En el eje de la zaga, junto a Nkolou, emergió Mbia, ahora capitán y mariscal defensivo del equipo. Arriba, llegan los motivos para la sonrisa. Moukandjo, un velocista con botas de fútbol, el ya nuevo ídolo Aboubakar y la gran promesa del Lyon Njie, destrozaron a la defensa costamarfileña. Velocidad, potencia, habilidad en el 1 contra 1, desborde y gran capacidad goleadora. Éste es el aval del nuevo ataque camerunés. Hervé Renard, flamante nuevo seleccionador de Costa de Marfil, recibió el primer revés como máximo responsable de Los Elefantes.

Un 4a1 que hizo rugir al público camerunés. Dobletes de Njie y Aboubakar, ataques frenéticos y paradas de Ondoa. Una tarde que en Yaoundé se va a recordar durante muchos años.

"Cuando el León deja de traer la comida a casa, debe apartarse y dejar que los cachorros hagan el trabajo"

lunes, 3 de febrero de 2014

LA HUELLA DE LUIS




Hacía tiempo que no escribía en el blog. No por falta de ganas ni de ideas, sino porque la actualidad apremia. Es triste renunciar a hacer cosas que te gustan en favor de otras, menos satisfacorias y de mayor obligación, pero así son las cosas. Aun así, a pesar de verme comprometido por múltiples tareas, he arañado unos minutos para retomar el pulso de éste, vuestro espacio.
Para empezar quiero advertir algo: este blog siempre ha antepuesto las sensaciones a los datos. Así que la wikipedia no es una herramienta habitual aquí.

Dicho esto, quiero recordar una frase que oí hace tiempo y que me parece brillante: 'Somos la huella que dejamos en los demás'.
El sábado por la mañana nos depertó un mazazo: la muerte de Luis Aragonés. Una figura que va más allá del curriculum, los títulos o los récords. Un dardo en la memoria. Una huella imborrable.
Cuando leí la noticia por Twitter, tardé unos minutos en asimilar aquella realidad y me senté al borde de la cama. Me trasladé al verano de 2008, a aquella tarde-noche contra Rusia en la semifinal de la Eurocopa. España había eliminado a Italia en 1/4 gracias a las manos de Casillas y el temple de Cesc en el último penalty. Camoranesi podría haber decantado la balanza para los italianos en la prórroga, pero no. Era el turno de España. Era el turno de Luis.
Rusia, por su parte, había barrido a Holanda y se presentaba en las semis con un Arshavin desatado.

El caso es que empezó el partido y pronto se lesionó Villa. Entonces llegó el momento de Pavlychenko, que según Luis era el mejor de los rusos, con dos remates afilados que amenazaban con el gol.
En la segunda parte, no despegué los ojos de la televisión ni un segundo. Lo que yo vi aquel día, aquella cascada salvaje de fútbol de la Selección Española, no lo he vuelto a ver en mi vida. Ni creo que vuelva a verlo. Fútbol control orientado a herir al rival. Nada de triangulación estéril. Posesión de balón con el cuchillo entre los dientes. Tres goles a Rusia que pudieron haber sido media docena con algo más de acierto.

La final frente a los alemanes tuvo menos historia. Dos cabezazos imperiales de Torres que no acabaron en la red por poco y una carrera del propio Niño al espacio con definición exquisita que sí besó las mallas. España campeona de Europa. El inicio de una senda triunfal.

Luis Aragonés cogió a una Selección deshecha tras el fiasco de la Euro04 en Portugal. En el Mundial 06, Francia no tuvo piedad de España y la echó del camino en 1/8 con una lección de fútbol eléctrico. Luis dijo que se iría si no hacía algo importante. Pero mintió. Se quedó en el banquillo de La Roja y tomó algunas decisiones importantes. Como no llamar más a Raúl. Pero, sobre todo, detectó las virtudes de los futbolistas españoles y moldeó un estilo que aún perdura (con algunos matices conservadores). Decidió juntar a todos los buenos en el campo. Daban igual las posiciones y los esquemas. Simplemente entendió que si el balón lo tienes tú y sabes qué hacer con él, los sistemas de juego se desvanecen en la pizarra.
A partir de entonces, la Selección se ha agarrado a ese modelo exitoso con resultados inimaginables.

Antes, había arengado a Eto'o para hacerle ver que sólo era válido si estaba al 100%. Abroncó a Romario por falta de disciplina. Propuso un pulso a la prensa nacional (caso Raúl) e internacional (caso Henry y las colonias británicas) que ganó por K.O. técnico. Leyenda inmortal del Atleti, al que rescató cuando peor lo estaba pasando. Forjó a Torres y devolvió la confianza a Xavi. Pensó que es mejor tener a un futbolista liviano que mantenga la posesión del balón que a un atleta que corra detrás de él. Convocaba a jugadores según su rendimiento, no el club al que pertenecía.

Pero, principalmente, cambió la actitud y sacudió los complejos toda una generación de futbolistas. Les miró fijamente a los ojos y les dijo: '¿Y por qué no vosotros?'

Si, como creo, 'Somos la huella que dejamos en los demás', la figura de Luis es eterna.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

ESTAMPIDA SALVAJE HACIA BRASIL



                                 Drogba y Eto'o estarán en el Mundial capitaneando a C.Marfil y Camerún (foto @omomina)

En África, la 'Ley del más fuerte' es un principio asumido por todos. Una norma intrínseca de un continente acostumbrado a sufrir las sacudidas brutales del destino y con un coraje admirable para salir adelante de situaciones adversas. Es común observar, con ojos perplejos, las migraciones en manada de animales en busca de alimento, buenas temperaturas o, simplemente, para huir del depredador. Las selecciones de fútbol africanas no están exentas de esta lucha permanente. Cada clasificación en la zona africana supone un esfuerzo titánico. Viajes que se hacen eternos, hostilidad por parte de la hinchada rival, la sombra de la duda arbitral... En definitiva, sólo sobreviven los más fuertes.

Estos días se han repartido las cinco plazas africanas para el Mundial de Brasil 2014. La consumación del poderío del África Negra Central (4 representantes) y la decepcionante situación del Norte (1) y del Sur. Vamos a dar un breve repaso  a las 5 eliminatorias finales que han encumbrado a un quinteto de equipos que representarán a África en el Mundial y que lucharán por romper la barrera de los 1/4 de final.

SIGUIENDO LA BUENA LÍNEA

Nigeria tiene motivos para sonreír. Actual campeona de África absoluta y reciente campeona del Mundo sub-17. Después de la decepción que supuso la no-clasificación para la CAN 12, Stephen Keshi ha tomado el mando de las Súper Águilas y las guía por buen camino. Seguridad defensiva, galones en el centro del campo para dos gigantes como Mikel Obi y Onazi y, sobre todo, potencia y velocidad en ataque. Etiopía se presentó en Calabar en clara desventaja (1-2) en la ida. Además, un penalty más que discutible (esos penalties que sólo se le pitan a los equipos locales en África) supuso el gol de Moses que, acompañado de Musa y Emenike en ataque, forman un tridente ofensivo de lujo.
Saladin Said, estrella etíope, siempre fue una isla y la sentencia llegó con un disparo de Obinna que cerró definitivamente el pase. Nigeria dio otro paso para seguir con ese sendero de éxitos.

JUGAR CON FUEGO

Drogba, Touré Yaya, Gervinho y compañía no necesitan presentación. Futbolistas contrastados, estrellas del balompié. Hace un mes, en Abidjan, un gol sobre la bocina de Papiss Cissé daba esperanzas a Senegal (3a1). Giresse, seleccionador Senegalés, decidió quitar a un delantero (Sow) y dar entrada a la joven perla del fútbol africano Sadio Mané, que dejó en evidencia siempre que quiso a Kolo Touré en un  partido escandaloso. Una actuación para tener guardada en las hemerotecas. El buen fútbol desplegado por Senegal en Casablanca (territorio neutral) obtuvo premio a 15 minutos del final con un penalty transformado por Moussa Sow. El asedio fue tal que el propio Drogba decidió incrustarse en la defensa costa-marfileña para repeler los ataques de los Leones de Teranga. Sin embargo, un contraataque dirigido con maestría por Yaya desembocó en gol de Kalou. Alegría contenida en Costa de Marfil, aliviada por el pase, a la vez que preocupada por la mala imagen mostrada. Costa de Marfil jugó con fuego y a punto estuvo de quemarse.

ASÍ, ¡SÍ!

Camerún recibió a Túnez con muchas dudas tras el 0a0 de la ida. Finke hizo dos variaciones tácticas que cambiaron el rumbo de la eliminatoria. En primer lugar, deshizo ese rombo maldito; sacrificó a Matip y, como consecuencia, optó por abrir el campo con Moukandjo. Además, usó dos laterales nuevos para cortar la hemorragia que sufrió a la espalda de la defensa en la ida. Un reconvertido M'bia en la derecha y el amnistiado Assou-Ekotto dieron la solidez necesaria a los Leones Indomables. Con Song en la sala de mandos, el juego de Camerún fluyó para deleite de los aficionados que abarrotaron las gradas del estadio en Yaoundé. Moukandjo (1golazo en un slalom eléctrico y tiro seco a la base del poste) ejerciendo de puñal, Webó (1 gol) con su sacrificio habitual y MAKOUN (2 goles) vestido de torero para aumentar su status de ídolo local (Un gran poster de Makoun, a la derecha de otra foto de Eto'o, del mismo tamaño, presidía las gradas), neutralizaron el único gol tunecino que sólo despertó de su letargo al inicio de la segunda mitad. Resultado contundente (4a1) y Camerún ya tiene el billete al Mundial.


           Makoun puso en pie al Estadio Omnisport de Yaoundé con dos goles. El segundo, una joya para enmarcar.

TRÁMITE EN EL CAIRO

La eliminatoria menos trascendente de las 5 disputadas, fue la que enfrentaba a Egipto y Ghana. Un 6a1 inapelable en Kumassi convirtió el partido en puro trámite. Ghana, con Essien, Muntari, Asamoah y Ayew en el centro del campo, jamás vio peligrar su pase al Mundial. 2 goles en la segunda parte de Los Faraones, pusieron algo de emoción, pero KP Boateng, que volvió a la selección para asegurar su presencia en Brasil, remató un centro de Gyan y dilapidó cualquier esperanza egipcia. 2a1 insuficiente para una Egipto que ha ganado 7 de los 8 partidos en las eliminatorias. Y es que en África un mal día te aparta del camino. Egipto (triple campeona de África en 2006, 2008 y 2010) sigue sin encontrar sitio en la cita mundialista. Se desvaneció el sueño de Aboutrika. Ghana tiene hambre de éxitos.

EL HONOR NORTEAFRICANO

Que el fútbol de selecciones en el Norte de África vive momentos complicados no es una novedad. Argelia será el único representante de esta zona en el próximo Mundial. Para ello, tuvo que emplearse a fondo. Arrastraba un 3a2 adverso de Ouagadogou, donde fue víctima de un penalty dudosísimo (sí, de esos que sólo le pitan a los locales en África) al final del partido. El estadio de Blida se llenó 11 horas antes del inicio del encuentro. Fue el capitán Bougherra quien, en una jugada rocambolesca dentro del área de Burkina Faso, dio el pase a Argelia en el único gol del partido. Sacó después Burkina toda la artillería: Bancé, Alain y Bertrand Traoré, pero fue insuficiente. En el último suspiro, el poste repelió un balón que, de haber entrado, hubiera significado la primera participación de Burkina Faso en un Mundial en toda su historia. Argelia será, por tanto, el único representante norteafricano en Brasil 2014.

El fútbol en África no entiende de favoritos. Cada jugada es una batalla. Cada error, una tragedia. Los protagonistas lo saben y son conscientes que sólo consiguen éxitos los que se muestran constantes en su entrega y generosos en su esfuerzo. Éstos son los apodos de los 5 africanos que buscarán romper la barrera de los 1/4 de final por primera vez:

Costa de Marfil- LOS ELEFANTES
Nigeria- LAS SÚPER ÁGUILAS
Argelia-  ZORROS DEL DESIERTO
Camerún-  LEONES INDOMABLES
Ghana- ESTRELLAS NEGRAS

"EL CAZADOR DE ELEFANTES NO SE DITRAE DISPARANDO A LOS PAJARITOS"
 Proverbio Africano

-Sean Felices-






miércoles, 16 de octubre de 2013

LOS SENDEROS QUE LLEVAN A BRASIL


                                            El talento de Pitroipa da oxígeno a Burkina Faso


        
El pasado fin de semana,  la mayoría de selecciones certificaron su pase para el Mundial 2014 que se va a disputar en Brasil. Las menos aplicadas se han quedado fuera del mayor evento futbolístico. Otras, en un escalón intermedio, purgarán en la agonía de la repesca, agotando la última bala de la recámara para estar ante los grandes focos el verano que viene.
Si una Confederación ofrece espectáculo puro, ésa es la Africana. Todos los méritos acumulados en la fase de gurpos sólo sirven para una cosa: estar en el playoff final que da el acceso a 5 selecciones. Pues bien, este fin de semana se ha disputado la ida de los trascendentales playoffs con un gran ambiente en las gradas, estrellas que han brillado por encima del resto, selecciones que han naufragado, polémica arbitral y, como siempre, una atmósfera mágica que sólo se vive en los estadios del Continente Negro.

Para facilitar la digestión de los 5 encuentros, los vamos a descubrir uno a uno para saborearlos por separado, en pequeñas dosis.

EL RODILLO GHANÉS

La eliminatoria entre Ghana y Egipto se presumía la más interesante de todas. Los Faraones, apartados del gran escenario durante los últimos tres años, habían firmado una fase de grupos inmaculada: 18 puntos en 6 partidos. El equipo que dirige Bob Bradley había demostrado fiabilidad y magia en esa conexión neoclásica: Aboutrika y M.Salah. Por su parte, Ghana, se mantuvo fiel al guión de los últimos tiempos. Las Estrellas Negras son un equipo muy 'europeizado'. Disciplinados en el trabajo defensivo y rigurosos en la presión.
Kumasi, ciudad talismán para la selección ghanesa, vivió una exhibición histórica de su equipo. Con la ausencia sospechosa de Boateng, Ghana formó con Muntari, Essien, Ayew y Asamoah en un centro del campo de escándalo. Waris y Gyan ejercieron una presión feroz sobre la temerosa y torpe defensa egipcia. El resultado: un 6a1 con doblete de Gyan. Salvo debacle histórica, Ghana estará en el Mundial con las heridas de 2.010 aún abiertas.

COITUS INTERRUPTUS EN ABIDJAN

Si hay una selección en África con poderío, ésa es, sin duda, Costa de Marfil. Una generación de estrellas que, paradójicamente, ha sido incapaz de alzarse con una Copa de África o llegar lejos en un Mundial. Se presentó Senegal en Abidjan con la difícil tarea de desconectar a Touré Yaya de Drogba y Gervinho, futbolista en estado de gracia. No sólo no lo consiguieron, sino que a los 15 minutos, el luminoso ya reflejaba un 2a0 para Los Elefantes. El primero, en una combinación rápida entre Yaya y Gervinho que acabó en un penalty transformado por Drogba. El segundo mazazo para los Leones de Teranga llegó enseguida; en una pérdida en el centro del campo que aprovechó Gervinho en una prodigiosa galopada y, con ayuda de un defensor, ponía tierra de por medio.
Entonces Senegal se dio cuenta: no podía permitirse el  lujo de perder más balones en zona de creación. Empezó a jugar directo con Sow, Cissé y, sobre todo N'doye. Crearon peligro, pero al iniciar la 2a mitad, Gervinho, omnipresente, asistió para que Kalou hiciera el 0a3.
El partido parecía sentenciado pero Cissé tiró de instinto para marcar en el minuto 95 el gol que da algo de esperanza para la vuelta, que se jugará en Casablanca por la sanción que arrastran los senegaleses. Costa de Marfil lo tenía hecho. Ahora, con 3a1, aún tendrá que sudar el pase.

CAMERÚN SE ESCAPA VIVA

Los Leones Indomables son cada vez menos leones y más domables. Con un 4-4-2 en rombo y un centro del campo poco dinámico, los cameruneses sufren lo indecible frente a equipos de piernas ligeras y desborde por las bandas. Así, Khalifa, Chermiti y Allaghi, atacantes tunecinos, rompieron la defensa de Camerún sin descanso durante los 90minutos. Pero, claro, para ganar un partido hay que depositar la pelota en las mallas y Las Águilas de Cártago no lo hicieron. Itandje detuvo todos los ataques tunecinos en una actuación memorable. Incluso el poste se alió con Camerún cuando Ben Youssef estrelló un cabezazo franco en la madera.
Sin embargo, por esas extrañas cosas del fútbol, Camerún tuvo la mejor ocasión del partido ya en la segunda mitad. Centro fantástico de Nyom que Webó, incomprensiblemente, no acertó a rematar. Song sólo apareció cuando jugó por el centro y Eto'o, perdido entre los centrales tunecinos, se vio obligado a retrasar 15 metros su posición para organizar el ataque. Con el 0a0 todo queda abierto para la vuelta en Camerún.

UN GENIO LLAMADO PITROIPA

En Ouagadogou, cada partido de la selección es una fiesta. Burkina Faso, selección poco exitosa en los últimos tiempos, vive su época dorada. Fue finalista en la última Copa de África disputada en febrero y, ahora, está a sólo 90 minutos de colarse en el primer Mundial de su historia. El ambiente en el Estadio 4 de Agosto en la capital burkinesa era de fiesta absoluta. El partido empezó espeso, con demasiado respeto entre Los Potros y Argelia. Aristide Bancé, uno de los héroes de la Copa de África, lo probaba sin suerte. Por su parte, Los Zorros del Desierto, apoyados en la calidad de Feghouli y la electricidad de Soudani, empezaron a crear peligro. Robo y balón largo: ésa era la premisa argelina.
Entonces apareció Jonathan Pitroipa entre líneas, ídolo local, para romper el partido. Firmó una jugada estratosférica para forzar un penalty que erró Bancé. Lejos de hundirse, Los Potros insistieron hasta encontrar en la cabeza de Pitroipa el premio del gol. La segunda parte fue un intercambio de golpes que llegó casi al final con 2a2. Sobre la bocina, el línier creyó ver manos en el área argelina. Bancé no perdonó esta vez y Burkina, con un ajustado 3a2, aún sueña con estar en Brasil.

DEMASIADO EMENIKE PARA ETIOPIA

Nigeria es la actual campeona de África. Con figuras como Moses, Musa y Emenike en ataque, se vive más tranquilo. Etiopía puso su suerte en manos de Saladin Said, un futbolista superior. De hecho, en una decisión errónea del linier, no le dieron por válido un gol a la figura etíope en un balón que había sobrepasado la línea. Ya en la segunda mitad, Enyeama introdujo el balón en su propia portería y el público en Addis Abeba estalló. No era para menos: Etiopía había dado un paso de gigante. Sin embargo, entre el júbilo local, emergió Emenike, un auténtico puñal, para aguar la fiesta a la hinchada local. Empató con un latigazo desde fuera del área y dio la vuelta al marcador (1a2) transformando, sereno, un penalty que él mismo había provocado. Las Súper Águilas tienen pie y medio en el Mundial.

El próximo mes sabremos cuáles son los elegidos para afrontar el enésimo intento africano por romper la barrera de los 1/4 de final en un Mundial. En África no hay partidos de trámite ni puntos intrascendentes en fases de grupos como en el resto de lugares del planeta. En el Continente Negro cada jugada es una aventura. Las alegrías resultan efímeras si no se conservan con uñas y dientes. Los golpes son demoledores si empiezan a entrar las dudas. Batallas sin tregua, fútbol en estado puro.

"EL CAZADOR QUE, DESESPERADO POR EL HAMBRE, INTENTA CAZAR DOS GACELAS AL MISMO TIEMPO, VUELVE A CASA CON LAS MANOS VACÍAS" Proverbio Africano




lunes, 9 de septiembre de 2013

ÁFRICA RUGE









En noviembre de 2011, después de varios años sin acudir a la selección del país de nacimiento de mi padre, recibí una llamada de la Federación de Guinea Ecuatorial. Me reclamaban para una eliminatoria frente a Madagascar. Para ser sincero, dije que sí sin saber muy bien a qué competición correspondía aquella eliminatoria, pero preparé la maleta y fui. Era la fase preliminar hacia el Mundial 2014. Ganamos la eliminatoria y accedimos a la fase de grupos.

Resulta que África tiene 5 plazas para el Mundial de 2014 que se disputará en Brasil. Para dirimir qué países representarán al Continente Negro en una cita de tal envergadura, había que encuadrar a 40 selecciones en 10 grupos. Los primeros de grupo, han accedido a la ronda final: una eliminatoria a doble partido que otorgará a las 5 mejores selecciones el billete a Brasil.
Pues bien: después de los partidos de este fin de semana, ya conocemos a las 10 selecciones que se lo van a jugar todo a una carta.

Ayer leí una pintada en un muro que decía: 'Dedica más tiempo a cosas que te hagan realmente feliz'. Y eso es precisamente lo que voy a hacer. Explicar el recorrido de dichas selecciones hasta el cruce final. Historias africanas que relatan mucho sobre la vida y algo sobre fútbol.

Dos grandes exponentes del fútbol africano consiguieron la clasificación con holgura.

Egipto, dominadora absoluta del fútbol africano entre 2006 y 2010 (triple corona africana), ha vuelto a reverdecer viejos laureles. Los Faraones se han paseado por su grupo. Bradley cogió a un equipo en descomposición y lo ha resucitado. Ha recuperado al mejor Aboutrikka y le ha conectado con la estrella emergente: M. Salah (Basilea). Egipto vive épocas convulsas: revueltas políticas, las 74 muertes en Port Said, el parón de la liga local... La selección vuelve a ser foco de atención por sus éxitos, una de las pocas alegrías de una población castigada por la violencia.

La mayor decepción contemporánea en el fútbol africano es que la mayor generación de super estrellas no se haya alzado con el título continental. Nunca tiene problemas en las fases de grupos y ésta no ha sido una excepción. Costa de Marfil ha disputado finales de Copa África recientes, pero jamás se ha alzado con el trofeo. Los veteranos  Yaya y Kolo Touré, Zokora. Los discutidos Kalou y Gervinho. Los que piden paso como Lacina Traoré y W.Bony. Y, sobre todo, Drogba. Están ante una gran oportunidad: olvidar las últimas decepciones y acceder a una fase final de Mundial para demostrar que quieren hacer historia.


Otras selecciones han tenido que esperar a la última jornada para finiquitar su acceso a la ronda final. Partidos como local y la seguridad de dar la talla. Es el caso de las Súper Águilas nigerianas. 2 a 0 frente a Malawi con goles de dos superclase: Emenike y Moses. La actual campeona de África ha encontrado el camino del éxito.

Ghana recibió a Zambia de manera hostil. Obligó a los Chipolopolos a entrenarse a oscuras en un parking el día antes de partido, les apedrearon el autobús e hicieron gala de unas malas artes impropias de un gigante del fútbol continental. En el estadio Kumassi no cabía un alfiler. Volvían Gyan, Essien y Ayew a la alineación ghanesa y eso, amigos, es garantía de éxito. Victoria y pase.

Camerún, zarandeada por la polémica en las últimas fechas, dio por fin una alegría a sus aficionados. Recibía a Lybia en Yaundé y no fallaron. Servicio de córner magistral y Chedjou cabeceó a la red y dio el pase a los Leones Indomables.

Otros Leones, los de Teranga, también estarán en la ronda final. Senegal tiene un ataque poderosísimo (Sow, N'doye, Cissé, Ba,...), pero le falta claridad en la zona de 3/4. Por ello, Sadio Mané, talentoso atacante del Salzburg, se ha convertido en estrella para los senegaleses. Su calidad individual ha encandilado a todos y por ella pasa gran parte de las esperanzas senegalesas. Su gol in extremis a Uganda certificó el pase.

La floja actuación de Mali en su grupo la ha aprovechado Argelia para dar un paso al frente. Los Zorros del Desierto, que han dominado el grupo de principio a fin, acompañarán a Egipto como únicos representantes norteafricanos en la última fase.

También ha habido grandes sorpresas, vuelcos inesperados del destino. Selecciones que llegaban a la última jornada con pie y medio fuera, pero, lejos de bajar los brazos, lo han peleado hasta el final y han obtenido recompensa. El caso de Cabo Verde es digno de estudio. Los Tiburones Azules perdieron los 3 primeros partidos de la fase de grupos. Sin embargo, la alineación indebida de Emilio Nsue les dio los 3 puntos frente a Guinea Ecuatorial en los despachos. A partir de ahí, todo alegrías para una selección en clara línea ascendente. Se plantaron en casa de Túnez con la difícil empresa de llevarse los 3 puntos. ¡Vaya si lo hicieron! Bajo la batuta de Platini pintaron un 0a2 en el luminoso demoledor para los tunecinos.

Burkina Faso hizo el más difícil todavía. La actual subcampeona de África se presentó a la última fecha esperando una carambola. Debía ganar a Gabón y esperar un empate entre Níger y Congo. Estos dos se hicieron el hara-kiri en Niamey (2a2) aupando a Los Potros, que ganaron por la mínima.

Pasarán los años y muchos no serán conscientes de lo JEFAZO que es Saladin Said. El omnipresente delantero etíope que nos encandiló en la pasada copa de África, guió a su equipo hacia el objetivo. Le remontaron a República Centroafricana en su propia casa (1a2) e hicieron inútil la victoria de Sudáfrica. El gol del empate lo hizo Said, ejerciendo de funambulista en el área pequeña con un control exquisito que acabó con remate a la red. Estos chicos tienen mucho fútbol que demostrar.

Hemos llegado al momento decisivo. El 16 de septiembre se sortean las eliminatorias definitivas. Unos cruces espectaculares. En África el fútbol es religión. Cuando hay partido de selección, el país entero se paraliza. Se olvidan los conflictos territoriales, las ocupaciones occidentales, los problemas sociales durante dos horas. El fútbol une: ésa es la grandeza del fútbol africano.

DEDICA MÁS TIEMPO A LAS COSAS QUE TE HAGAN REALMENTE FELIZ

lunes, 1 de julio de 2013

MOTOS Y BICICLETAS







Hacía mucho tiempo que no escribía en el blog. Seguramente demasiado. En el frenético vaivén del día a día uno se olvida de encontrar tiempo para uno mismo. Trata de cumplir con sus quehaceres y obligaciones, pero no se acomoda para disfrutar de lo que le gusta. Lo cierto es que últimamente andaba un poco desanimado con tanta rivalidad artificial entre Barça y Madrid, la salida de muchos futbolistas a ligas extranjeras y la sensación de que nos acabaremos aburriendo del fútbol si seguimos por este camino.
Para ser sincero, mi devoción por el balompié ha ido decreciendo en los últimos meses. 'Llamadme romántico o antiguo, pero para mí el FÚTBOL es 4-4-2, botas negras, dorsales del 1 al 11 y libertad táctica. El resto es puro circo' twiteé hace unas semanas. Lógicamente, ésa fue una afirmación llevada al extremo, pero que explica claramente mi idea: Cada vez disfrutamos menos de la esencia del fútbol.

Todo eso, esa crisis  de ideales, se esfumó en sólo tres minutos anoche. El tiempo que sonó el himno de Brasil en la final de la Copa Confederaciones, jaleado a pleno pulmón por un Maracaná enloquecido. Me puse en pie en medio del salón. Esto sí! -pensé-. La Torcida brasileña me devolvió a la realidad.

Y es que visitar al Pentacampeón del mundo en su propia casa son palabras mayores. Algunos periodistas (y/o colaboradores, ¿qué sé yo?) se llenaban la boca hablando de la superioridad española. De las excelencias de la Roja. De la debilidad de Brasil. De ganar el partido sin sudarlo, en definitiva. Nada de eso.
Desde que sonaron los himnos en la previa, la Canarinha ya iba por delante. 
Salieron los de Scolari agresivos, casi endemoniados. Nada más empezar, recibió Hulk, inmenso, para enroscar un balón a pierna cambiada que Casillas, Arbeloa y Piqué se encargaron de dejar en bandeja a Fred, que olfateó la duda y puso el 1a0. Siempre digo que la gran virtud de la actual Brasil es la defensa. J.César, D.Luiz y Thiago Silva, parecían gigantes, muros infranqueables para la tímida España. Marcelo y Alves hicieron lo que mejor saben: asfixiar al extremo rival que viene a recibir y salir como obuses, pegados a la cal, hacia adelante.
Mención especial para Paulinho y L.Gustavo, que anoche nos regalaron una actuación memorable. Solidarios en las ayudas para frenar a Pedro y Mata, atentos a cualquier imprecisión de Torres para robar, desconectando a Xavi e Iniesta del ataque español y, sobre todo, asegurando el primer pase después de una pérdida de balón de los de Del Bosque. El resto, toda la virtud brasileña, llegó por inercia: una consecuencia lógica del brutal despliegue de aquellos dos 'animales'. Así se gana un partido.

Se desplegó tímidamente España, empujado por la vergüenza torera de quien se ve ampliamente superado. Apareció Torres para revolverse y filtrar un pase Mata que acabó con D.Luiz tumbado en la línea, desbaratando el remate de Pedro. Cada pérdida de balón española supuso un drama. En una de éstas se plantó Neymar al borde del área. Se atascó e, inteligente, se apoyó en Óscar antes de clavar el balón en la escuadra con la zurda. Arbeloa cerró demasiado y Alba no respetó la línea de fuera de juego. No era el día ayer.
El descanso supuso un alivio. Pero recién iniciada la segunda mitad, Hulk decidió finiquitar el partido. Recibió de espaldas, puso el cuerpo, aguantó el choque de Alba, se giró y sirvió para que Fred, venenoso durante todo el torneo, pusiera el 3a0 en el luminoso de Maracaná.
A partir de ahí, poco más. Ramos, en un exceso de responsabilidad, mandó el lanzamiento de penalti fuera. Julio César, imperial ante Villa y Pedro. Neymar, imparable en la carrera al espacio, quería más, pero el marcador quedó así.

Muchas veces, los entrenadores o analistas recurren a la palabra INTENSIDAD para explicar la amplia diferencia entre equipos de nivel parejo. Para que se entienda mejor, me gusta decir que un equipo va en moto y otro en bicicleta. Cada disputa, cada carrera, cada salto, cada rechace se decanta a favor del equipo que pone la intensidad. Nada de suerte, por mucho que lo repitieran en la retransmisión de Tele5.

España es la mejor selección del mundo. Eso no va a cambiar por un partido. Brasil estaba en casa, hambrienta de éxitos. España, con demasiados kilómetros en las piernas de Xavi, no pudo dominar ni a Italia en semis, ni a Brasil en la final. Este equipo ha dado mucho espectáculo en los últimos años y lo seguirá dando, pero parece buen momento para replantearse ciertas cosas. Los equipos físicos están empezando a saber cómo neutralizar a centrocampistas talentosos. Ahogar la salida de balón, hacer correr a los defensas hacia atrás y buscar situaciones de 1 contra 1 cerca de la portería rival.

Tengo ganas de ver cómo España se levanta de un golpe así.

'EL ESFUERZO SUPERA AL TALENTO CUANDO EL TALENTO NO SE ESTÁ ESFORZANDO'

jueves, 18 de abril de 2013

LO QUE ME GUSTA DEL FÚTBOL


              Selección Olímpica Nigeria medalla de Oro en Atlanta 96. Un equipo inigualable.





A menudo, la gente suele aseverar, no sin ciertas dosis de populismo, que no merece la pena perder ni un minuto viendo un partido fútbol. 'Gente corriendo detrás de una pelota y dándole patadas', suelen repetir. En ese momento, yo les invito a ver conmigo cinco minutos de balompié. Les explico por qué aquel jugador corre en diagonal, en lugar de trazar una curva. Intento transmitirles dónde está el error del defensa que no ha podido evitar que el delantero rival marcara gol. Les invito a disfrutar de los jugadores especiales, ésos que caminan elegantes mientras el resto corre frenéticamente. Generalmente, los escépticos acaban por apreciar el valor del fútbol. Los que no, simlpemente los doy por imposibles.

Suelo contar que yo, cuando era pequeño, no quería ir en bicicleta ni esquiar. Para Navidad o mi cumpleaños jamás pedí un Scalextric ni un coche de bomberos. Sólo quería jugar al fútbol. Pasaba fines de semana enteros en campos de tierra, portales de edificios, jardines públicos o patios interiores golpeando la pelota. Frio, calor, lluvia, si era la hora de comer o ya oscurecía. Nada importaba si había una penúltima oportunidad de regatear como lo hacía Caminero o tirar una vaselina como las de Romario.

Hoy en día sigo jugando. No tan alto como había soñado, pero tampoco me ha ido tan mal. Sigo viendo fútbol por placer, esperanzado por la posibilidad de ver detalles de fantasía.

Cómo Patrick Kluivert giró sobre sí mismo y remató, con la puntera, a gol para darle la Copa de Europa al Ajax en el año 95. Las celebraciones de Nwankwo Kanu y compañía, en la medalla de oro de Nigeria en los JJOO de Atlanta 96. Recuerdo como si fuera ayer el regate 'cola de vaca' de Romario a Alkorta en un movimiento de compás sin precedentes. Y Bergkamp, con camiseta Oranje, recibiendo un exquisito pase largo de Frank de Boer para controlar, quebrar a Ayala y mandar el balón a la otra escuadra en el Mundial de Francia 98. Las lágrimas de Kuffour y el consuelo estéril de Collina en la fatídica noche del Bayern en Barcelona. Alguien que ha vivido todo eso jamás hablaría de gente corriendo detrás de un balón.

Una volea de Zidane, rematando de manera magistral un centro llovido de Roberto Carlos en la última Champions League del Madrid. Un Real Madrid que, un par de años antes, debió arrodillarse ante Riquelme y su exhibición en la Copa Intercontinental que ganó Boca Juniors. Los titánicos enfrentamientos entre Mostovoi y Djalminha en el derbi gallego. La pillería de Tamudo frente al Atlético de Madrid en Copa del Rey. La finta de Rivaldo para dejar solo a Ronaldo frente a Oliver Khan en Corea y Japón. La prórroga entre Italia  y Alemania en el Mundial 2006, con un gol de Del Piero de escándalo. Recuerdo cómo me fascinaba Henry. En esa carrera diagonal, soberbia, hacia la portería rival para depositar el balón en la esquina de la portería. Nadie en su sano juicio puede decir que saborear esos momentos es perder el tiempo.



                      Ronaldinho Gaúcho. El mejor futbolista que han visto mis ojos.

El día que Ronaldinho arrancó los aplausos del Bernabéu. O Samuel Eto'o, rompiendo la cintura de Vidic en su último gol como barcelonista. Cristiano Ronaldo rematando por encima de Essien o Terry resbalándose en el penalty decisivo aquella irrepetible final. El penalty de Gyan a las nubes, privando a África de su primera semifinal en un Mundial. La parada de Casillas con los tacos de la bota, frenando la fugaz escapada de Robben en Suráfrica. Y Messi, que convierte lo mágico en habitual, lo estratosférico en rutina. El salvaje remate de Drogba por encima de Boateng en el minuto 93. Los partidos de selecciones africanas, todos con historias humanas, generalmente trágicas, detrás. ¿Quién puede decir que el fútbol no emociona?

Cada día entiendo menos de fútbol. Muchos expertos usan un vocabulario extraño y ponen énfasis en aspectos que a mí no me interesan lo más mínimo. Lo que nadie puede arrebatarme son esos momentos de genialidad, donde la calidad y el sentimiento unen sus caminos. Esto es Lo Que Me Gusta del Fútbol.