jueves, 20 de octubre de 2011

LA TENUE MEMORIA DEL FÚTBOL




España es, junto a Alemania y Holanda, la selección de moda en el fútbol mundial. Un combinado nacional en el que, históricamente, habían convivido grandes intenciones con errores de bulto en momentos cruciales.
El no-gol de Cardeñosa, el error de Arconada, la oscuridad que se apoderó de Salinas en aquel mano a mano, el regalo de Zubizarreta, el atraco arbitral en Corea, el penalty que Raúl quiso ajustar demasiado para superar a Barthez, … Un cúmulo de adversidades que colgaron el cartel de ‘poco competitivos’ en el pecho español.

Sin embargo, Luis Aragonés asumió el control de cara al Mundial 2006.España iba por el buen camino pero los franceses decidieron que la aventura de La Roja había llegado a su fin. Estuvo frenético Ribery, que se apoyó en un imperial Vieira y la elegancia de Zidane para mandar a España de vuelta a casa. Lo normal es que Aragonés abandonara, pero el Sabio de Hortaleza no es de los que se rinde fácilmente.

Eurocopa 2008 (Austria-Viena) y España se presenta con una defensa sólida, un centro del campo exquisito y una pareja atacante en estado de gracia: Villa y Torres. Se lesionó Villa, tras romper el maleficio de 1/4 de final contra los italianos por penalties.
Era el momento de Fernando Torres. El Niño, eternamente discutido fuera del círculo atlético. Un ídolo para la afición colchonera a quien, los más críticos, acusaron de poco olfato y le ningunearon en su brillante etapa en la ciudad de los Beatles.
Ahí se plantó el 9 ante Alemania en la final: frente a dos panzers de la talla de Mertesacker y Metzelder. No se arrugó El Niño y, a modo de aviso, se elevó sobre semejantes pilares para cabececear y acariciar el gol. En la segunda no perdonó: leyó un pase filtrado de Xavi para rectificar la carrera de Lahm, ganarle la posición y enroscar el balón por encima de Lehman.

Ese fue el golpe de autoridad que necesitaba la selección española, la semilla de la actual campeona del mundo. Y Torres, que mostró el camino de la eternidad, parece no tener sitio en el actual sistema de Del Bosque. Disputó el Mundial2010 recién salido de una lesión, lo que supuso una actuación mediocre a nivel individual.

Soldado,Villa, Llorente, Negedo y Soldado: competencia feroz para el ariete de Fuenlabrada. El tipo de juego de la selección exige un delantero ágil en movimientos cortos, de mucho juego de apoyo y creador de espacios para los ‘magos’ de segunda línea. Sin embargo, Fernando siempre se exhibió en la zancada larga, la potencia en campo abierto.
En el Chelsea parece haber encontrado, por fin, acomodo. Anoche se reivindicó en Champions League con, primero, una definición sutil tras una carrera al espacio y un cabezazo en escorzo 'marca de la casa' después.

Muchas voces claman la salida de Torres de las listas de Del Bosque, recordándole a El Niño que La memoria del fútbol es muy tenue.

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